viernes, 29 de septiembre de 2017

Repoblando la duna (dia 1)




Hoy ha sido un día intenso. Hace dos semanas llegó un grupo de voluntarios y arrancaron el "Carpobrotus Edulis" o "Ditets" ("deditos" en valenciano) dejando la duna con un aspecto horrible me he visto absorbido por el para mi desconocido y extenso mundo de la flora dunar marina autóctona valenciana. Comencé buscando que tipo de plantas podrían crecer en semejantes condiciones y quizá os imaginéis mi fascinación ante tanta variedad. Finalmente encontré el vivero de la devesa del Saler, un lugar increíble al cual le debemos la salud y el aspecto cada vez mas protegido de nuestra maravillosa Albufera, sin duda el mayor tesoro que tenemos todos los Valencianos.
Tras conocer a Paco Collado y recibir un curso acelerado acerca del Carpobrotus y las terribles consecuencias sobre la flora autóctona empecé a entender que esos aparentemente inocentes deditos verdes que llevaba viendo desde la infancia al igual que mi abuelo llevan al menos cien años devastando la biodiversidad no solo de Valencia sino de medio mundo. Por lo visto y al estilo de las grandes superficies y los pequeños comercios locales, esta planta genera una enorme cantidad de polen, atrayendo a todas las abejas y monopolizando la polinización. El resultado es imaginable, de igual manera que los pequeños comercios, las flores autóctonas desaparecen al ser ignoradas por las abejas.




El primer contacto con las semillas ha sido realmente una sorpresa. Evidencian su libertad en su forma, su historia, su supervivencia al margen de la utilidad para el ser humano. Especialmente me ha llamado la atención la semilla de la Azucena Marina (Pancratium Maritimun) que parecía pequeños trocitos de carbón.
He reflexionado un rato sobre las palabras de Paco, que decía que debían lanzarse como si fuesen semillas de arroz.
Mi experiencia con los huertos tradicionales ha servido para poco, mas bien he tenido que recurrir a Fukuoka y a mis experimentos con la Permacultura, almacenados en algún cajoncito de mi mente.

Sembrar estas semillas arrojandolas sobre los leves surcos hechos con el rastrillo, sobre las espirales leves, para luego volver a cubrirlos sutilmente con arena, como si se tratase del viento, tratando de pensar en como lo haría la propia naturaleza me ha recordado al Zen. Cultivando sin agua, lanzando semillas al desierto que no darán frutos comestibles o comerciables, confiando en que la vida se abrirá paso, sin agresividad, esparciendo poco a poco. Ha sido realmente gratificante, como aquello que se hace "porque si" sabiéndose servidor de algo inmenso y eterno, silencioso, descalzo, libre como aquello que aparentemente no es útil...

Solo puedo recomendaros una experiencia así, se que no parece emocionante, pero lo es, os lo prometo.


Haz de la forma algo informe,
yendo y volviendo, a ningún otro lugar.
Haz del pensamiento un pensamiento impensado,
cantando y bailando, la voz del Dharma.

¡Qué extenso es el cielo de la concentración sin obstáculos!
¡Cuán brillante la luna llena de la cuádruple sabiduría!

En este mismo instante, ¿Qué podemos buscar?
El nirvana es inmediato.
Este lugar es la tierra del loto.
Este cuerpo es el cuerpo de Buda.

Hakuin
(1685 – 1769)





miércoles, 20 de septiembre de 2017

Proximo concierto en Valencia : ¡LuscoFusco!





Hola a tod@s

Se acerca octubre, hay varios planetas en alineación, estoy en Valencia y empieza a hacer fresquito, tengo muchas ganas de presentaros lo que será mi siguiente disco. Para este fin he escogido un lugar que no tiene nada que ver con la típica sala de conciertos pero tiene un encanto muy particular, es una tienda con ropa muy muy linda... Con este concierto ademas pretendo apoyar el comercio local y de proximidad.

La hora elegida ha sido las 20:00 y el día sera finalmente el 5 de octubre.

El lugar esta al lado del mercado de Ruzafa, en C/ de la reina na maria N 9


Así que espero encontraros allí, nos lo vamos a pasar genial!

Un gran abrazo.



Carlos Albors


lunes, 11 de septiembre de 2017

Una guitarra entre las bombas



Dicen que no puedo utilizar amplificador para tocar en la calle. Lo dicen quienes están sentados en sus sillones sin tener ni idea de lo que sucede afuera y legislan sin tener a nadie en cuenta. También dicen que necesito un permiso... tengo que pedir permiso para tocar en la calle pero no puedo tocar con amplificación, o lo que es lo mismo, puedo tocar pero sin que se me escuche.

Supongo que podría ponerme a tocar en medio de los gritos, petardos, los coches, las obras, la música de los bares con mi permiso para no existir, tratando desesperadamente de que alguien se fije en el idiota inaudible que mueve las manos sobre un trozo de madera, bajo las miradas compasivas que llegan saltando de maniquí en maniquí hasta no distinguir la realidad del escaparate.

Supongo que si tocase la trompeta no necesitaría amplificación, tampoco si tocase el acordeón o el chelo...  Pero para tocar la guitarra clásica y que se escuche al volumen de estos instrumentos necesito amplificación pues la idea de la música es (quizá esta información sea demasiado para algunos) ser escuchada.

Si tuviese una industria nadie se quejaría aunque mi música fuese una completa basura, aunque la metiese en sus casas, en sus coches, en sus obras, en sus cabezas sin pedir ningún tipo de permiso, aunque bombardeara día tras día las pobres orejas de las que cuelga invisible un numero de serie. 

He pasado diez años tocando por medio mundo, emocionando a tanta gente que cuando lo pienso me da vértigo, gracias a la maravillosa ayuda de mi amplificador. Llego a Valencia... Mi querida Valentia y no tarda en llegar el hombrecillo informador de la actual prohibición. Antes que yo han tocado durante tres minutos exactos dos tipos con un acordeón, pasando la gorra y largandose con viento fresco tras defecar musicalmente en la vía publica. Pero claro yo he querido mostrar algo, detenerme, dar calidad y al menos he estado veinte minutos en el mismo sitio, dando el tiempo suficiente para ser recriminado. 

Dejo caer mi conclusión:

Los carteristas corren y nadie les coge, los timadores corren y nadie les coge, los trileros, maestros de la bomba de humo, también corren quienes dan bazofia musical importándoles un carajo la calidad de lo que hacen. Corren los vendedores de droga y también los de cerveza... pero curiosamente los artesanos de la música (y los otros también ;) no corren, se quedan porque la gente se lo pide y por eso mismo son recriminados cuando se trata en realidad  de quienes mas tienen que dar y menos que esconder. Así están las calles y no es casualidad.









lunes, 28 de agosto de 2017

A quien corresponda






Me he preguntado...
¿donde caen estas letras?
¿de que ojos resbalan?
¿sobre que aceras?
¿quien las recoge?
¿quien las espera?
las he mirado rodar desde mis uñas como si llevasen pequeñas ala delta en sus espaldas de letra, rumbo al acantilado.
me he dado cuenta de que las lanzo al vacío desde un rascacielos y aunque he visto caza mariposas saliendo del fondo de esos huecos oscuros. Aunque se que hay niños con sed de palabras escogidas.
Quizá sea mejor plantarlas en la orilla del rio, en los parques, en macetas... dejarlas ir por caminos mas seguros. De esta manera tal vez no acaben estrelladas sino dándole forma a lo que buscan los asiduos de los bancos de madera.
Dicho esto nos vemos en las calles, en las teterias, por los callejones...



viernes, 25 de agosto de 2017

De reojo




Taquicardia bisiesta o estrabismo intermitente, sinceramente no lo se. Te observo aunque no quiera y de reojo veo tus zapatillas, tu incansable darbuka, los ojos fijos en la luna. Embadurnas la acera de panfletos, y a tu paso son los pasos cebra un jeroglifico anarquista. Un grafitti cutre en la pared del cotolengo... ¡insumisión! ¡tomemos el tranvia! ¡muerte a la opresión de los railes! Puto maquinista. Te observo aunque no quiera Cheguevara diurno, espray del chino, colocado de gases, el mundo desconocido aun por llegar, a la espera de tu luz de anfetamina y tu revolución escrita con cazalla.


martes, 1 de agosto de 2017

Las letras se van de viaje






Gracias a quienes animosamente se asoman cada cierto tiempo a esta pequeña ventanita, de algun modo una forma libre de llevar las historias un poco mas lejos.
A lo largo de todo el año he estado con vosotr@s y ahora ya es tiempo de aventurear, que es algo así como ir en busca de aquello que nutre el fuego de los cuentos.

Nos leeremos a la vuelta.

Feliz vida!


lunes, 24 de julio de 2017

El club de los zapatos de goma (Capitulo tres, segunda parte)




Amanda desenreda las redes de pesca sentada en cubierta, con Manuel al lado explicándole la mejor forma de hacerlo y al mismo tiempo reparando los desgarros.

—Esas bolas de plomo del final son para que la red se hunda.

—ya pero esta red parece muy pequeña ¿no? 

—Cosas del capitán, parece que no le gustan mucho las redes enormes y ha decidido pescar como se hacía antiguamente.

—¿es un poco raro verdad? el capitán digo, por cierto... ¿como se llama? 

—Nadie lo sabe. Aquí todos le llamamos capitán o a veces Keko por el nombre del barco.





—Me gusta mas eso de "Keko".



—Pues espera un poco antes de llamarlo asi o podría tirarte por la borda y seguir comiendo como si nada.


—Por cierto hablando de comer ¿no tendrías que estar cocinando?


En ese momento se escucha una campana y Manuel se despide rápidamente.


En algún lugar del barco Búho esta luchando con su propia cabeza para aprender rápidamente a manejar el timón, los motores y las velas. Todo es necesario por lo que dice el capitán. Lo que le extraña profundamente es que de pronto todo esta en calma, nadie parece exigir nada, tampoco les explican nada sobre la pesca y de alguna forma Búho intuye que ese barco no esta hecho para pescar.

Ilia por su parte esta recibiendo un curso acelerado de navegación basada en la observación del mapa celeste que la tiene completamente embelesada por parte de Arrakis y Lima. Piensa en Amanda... que debería estar allí con ellos en ese momento.  Sí. Es injusto que no este aquí, quizá podría aportar algo piensa.  voy a ver si puedo traer a Amanda que es una enamorada de estas cosas, vuelvo en dos minutos.  dice a Lima y a Arrakis, que levantan la cabeza un segundo para luego seguir absorbidos por las estrellas.

Ilia sale del comedor del barco, sube al piso de arriba y avanza por la segunda cubierta mirando a todos lados en busca de Amanda. De pronto en dirección contraria hacia donde camina, asomado tranquilamente mirando al horizonte le parece ver una silueta conocida.  no puede ser  piensa.  continúa hasta dar con Amanda que ya empieza a estar harta de desenredar y acepta encantada la proposición de Ilia. Por su parte a Manuel no parece importarle quedarse solo en su batalla contra la red, aunque promete ir en diez minutos a esa charla tan interesante. 

Por el camino las dos ven claramente la misma silueta. 
— ¿no te recuerda a alguien Ilia? 
— Si pero... es imposible. De todas formas tampoco es alguien de la tripulación. Lo mejor será acercarnos y resolver nuestras dudas.
Pero cuando vuelven a mirar la silueta ha desaparecido.

— No entiendo nada  Suspira Amanda
— Bueno, a algún lugar ha tenido que ir ¿y si se tratase de un polizón? 
— lo cierto es que no estaría tan tranquilo mirando al mar y por cierto ya es hora de que me digas a quien te ha recordado.

Las dos a la vez dicen el mismo nombre mirándose fijamente

— Julian.

Se quedan un rato mirandose en silencio hasta que Ilia exclama

— ¡Esto no tiene ningun sentido! ¿que hace Julian en el barco?
— Un momento Ilia... ¿y si no era Julian? y si era... su espiritu...
— Tu estas como una cabra, esto cada vez es mas raro...
— ¡Amanda mira!
— En el mismo lugar en donde antes estaba la silueta de Julian ahora esta la silueta del viejo, tranquilamente con su botella mirando al horizonte.
— ¡vamos! hay que desvelar este misterio de una vez  dice Ilia tirando de la mano de Amanda.
— ¡Ilia espera! ¿que sentido tiene todo esto? ¿saben que estamos aquí? por lo menos el viejo lo sabe, quizá quieren darnos una sorpresa y les hemos descubierto...
— ¡pues vaya sorpresa! por mi parte esto no va a quedar así...

Pero cuando vuelven a mirar hacía la proa ya no hay ni rastro de ninguno de los dos.